Ayer ya empece la rutina normal, cosí algunas cosas pendientes, hoy, ya he ido a clases de corte y confección. Durante la semana terminare lo que tengo empezado y ya os lo iré enseñando.
De momento esta entrada es algo mas personal. Tengo una mi tía con 89 años que desde Mayo esta en una residencia. Durante estas fiestas vino un día mi hijo Pablo a visitarla, y nos hizo una foto, que desde hace tiempo se la quiero enviar a Mirian y a su familia.
Mi tía, mi hija y yo, con el pastel de su cumpleaños
Para recortar gastos decidieron ir a vivir con ella, y así estuvo acompañada todo el día.
Con la crisis y por la falta de trabajo, decidieron volver a su país, y Lolin se fue a la residencia.
Ya han pasado varios meses, y se encuentra muy bien allí, era la mejor opción, hasta ahora ha tenido gente muy buena que la ha cuidado, pero cada vez esta mas mayor y necesita mas compañía y atención.
Un día mi tía me pregunto -¿Como esta mi madre?. Yo me quede preocupada, pero en su demencia senil, entiendo que se refería a la familia que había dejado en su casa, cuando ingreso en la residencia. Luego me dijo: Tengo miedo de ir a casa y que no haya nadie. En su confusión no distinguía, su familia de cuando era joven de lo que había compartido los últimos años, con la familia de Mirian. Llegaron a ser su familia. Y siempre les agradeceré lo que hicieron por ella. Y por mi, que me sentía tranquila sabiendo que estaba bien cuidada. Sobre todo cuando yo estuve enferma, y mi dedicación fue mínima. Por cierto esa foto es de cuando estaban haciéndome las pruebas, se nota que ha pasado mas de un año, y no de los mejores. Pero una vez solucionado, como dice mi marido 2013 no ha sido un mal año, me he curado.
Bueno vuelvo a mi tía, que me lio y no paro de contar cosas.
Envió esta foto al otro lado del Atlantico, Lolin os manda
esta sonrisa, con todo su cariño.
















































